Un orbe escrito
Hoy le escribo a tal maravilloso secreto
Descripto por relativas metáforas
Que nunca morirá en silencio o en soledad
Y se esconde en cualquier instante.
Se esconde en las alas de una mariposa
Posada en las ascuas de un universo caprichoso
Que se extingue en cenizas mientras se mira a si mismo
renacer
En una nueva pintura dotada por la mano de un artista
Se esconde en el cielo estrellado una energía milenaria
camuflado por luces incógnitas de difusa interpretación
embellecida por el romanticismo de un ilusionista,
un malabarista del cosmos y los astros que se balancean
en la distancia de un horizonte oscilante.
Se esconde en el centrismo de un girasol,
Una galaxia de pétalos circundantes
Florecido en la inocua simbiosis natural
De cientos de milagros concentrados en un pimpollo.
Se esconde en la anormalidad de nuevos presentes
Que se transforman para reencontrarnos con algún pasado
entrometido
Por querer convertirse en futuro y retomar su antiguo poder
Y remontar la ambición que algún día experimento
En los incontables relatos de vidas marchitas perdurables.
Se esconde en las pequeñas y grandes estrofas,
En los largos y cortos versos,
En las simples y complicadas palabras
Que podrán algún día reencontrarse otra vez
En la imaginación citada por algún narrador.

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