El llanto de un sauce
Hay hombres sin tierras
con hambre de siembra,
hay hombres sin río
con desiertos donde no hay rocío.
Dicen que viven en el médano Retkel,
al lado del coyote aquel.
Sus casas siguen siendo la antigüedad,
de la primera escultura de una sociedad.
No están locos.
Son los hijos de la naturaleza,
y los están cortando como maleza.
Dicen que son otra raza,
que en su historia son salvajes,
que su mundo no tiene pasajes.
Ellos solo quieren vivir,
sentir su suelo y poder alzar vuelo.
Les robaron su tierra, los cambiaron de país,
los hicieron partir.
Ahora se mueren de hambre,
se mueren de sed.
sin agua que beber,
volviéndose flacos de piel.
Ellos son nuestros aborígenes
que nos engendraron sus genes
y les respondimos con cultura,
destruyendo su estructura.
Cambiando su dialecto,
van cubriéndolos con pavimento.
Esto no es un descubrimiento
es una realidad alejada, digamos ocultada.
En la ciudad no se escucha su llanto.
con hambre de siembra,
hay hombres sin río
con desiertos donde no hay rocío.
Dicen que viven en el médano Retkel,
al lado del coyote aquel.
Sus casas siguen siendo la antigüedad,
de la primera escultura de una sociedad.
No están locos.
Son los hijos de la naturaleza,
y los están cortando como maleza.
Dicen que son otra raza,
que en su historia son salvajes,
que su mundo no tiene pasajes.
Ellos solo quieren vivir,
sentir su suelo y poder alzar vuelo.
Les robaron su tierra, los cambiaron de país,
los hicieron partir.
Ahora se mueren de hambre,
se mueren de sed.
sin agua que beber,
volviéndose flacos de piel.
Ellos son nuestros aborígenes
que nos engendraron sus genes
y les respondimos con cultura,
destruyendo su estructura.
Cambiando su dialecto,
van cubriéndolos con pavimento.
Esto no es un descubrimiento
es una realidad alejada, digamos ocultada.
En la ciudad no se escucha su llanto.

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