El Sol, el Mar y la Luna
Un romance descabellado,
instalado por propio sentimiento.
Escarmiento de la naturaleza,
biblia pereza constante del tiempo.
Una hermosa mujer,
incandescente de luz blanca solitaria
que flota en el cielo de los cielos,
aullando a toda estrella a su merced.
Danza durante unas horas
con el Mar, el bals de la noche.
Trenzando cada movimiento
de las corrientes enfebrecidas.
Rozando de lujuria durante
el crepúsculo de la confusión.
Seduciendo al cielo
al ilustre de su amor.
Mientras que en el día
revolotea junto al sol
haciendo a un lado
el sueño de cada noche.
Olvidando a las estrellas
que fueron testigos
junto al viento del sonido,
del culto de su pasión.
Dando paso a las nubes,
celebrando otro celeste aniversario,
prisionero de la cotidianidad
de dos vidas reflejadas.
Dicen que el verdadero engaño
lo sabe el mar, que duerme
con la luna durante la noche
y se despierte con el sol por las mañanas.
Me pregunto quién será el amante.
