sábado, 15 de septiembre de 2012

Río Místico


Yo soy nieve evaporada
por las llamas de la alteridad,
escapada en la bajada
de sus vuelos en caídas.

Yo soy hielo derretido
por las ascuas de la variación,
abstracción de lo que fue una vez
y que hoy pregunta en que se convirtió.

Yo soy el aire congelado
por la ausencia del calor,
perdido en las cenizas chamuscadas
del fuego anterior.

Yo soy un rió y todo su esplendor,
soy la transformación de su vieja esencia,
el ardor de su otra forma reflejada,
hallada en los recovecos de su conciencia.

Los andares del Destino


Hacia donde camina el destino,
hacia donde imagina intranquilo
sus inalcanzables paramos,
sus infinitos ramos

Hacia donde desemboca el destino
hacia donde hace puerto sus deseos
cuando esta enamorado de su llegada,
de su comienzo que nunca termina

Hacia donde revoloteo el destino
junto al azar de sus delirios enloquecidos,
hacia donde entrelaza sus dedos
con dulzura, en la llave que abra
su puerta encantada de sueños

Es que el destino es inoportuno
y llega sin aviso y sin respuesta
percibiendo el toque de lo extraordinario
en la imaginación de sus astros divinos

Es que la vida sin el destino no tendría sentido,
si es él quien me entretiene con su andanzas, 
es él quien me atrapa y me arrastra
hasta lo más profundo de lo prohibido.

sábado, 8 de septiembre de 2012

Noche

Ciénegas de vastas luces
se queman en la efervescencia
del cielo austral de la noche
cosechando entre los musgos
el techo de nuestras cabezas.

Me entre leen  las palabras
que esboza el cielo,
que grita la luz de sus astros
sobrando fantasías naturales,
materializadas por la tinta de su oscura noche.

Y vivo testigo por media jornada
de un hecho que ocurre por mitades
encantando por sus bellas tinieblas
que al error de las tristezas
me envuelven en la plenitud.

Y vuelvo a caer en el momento
que acaba y comienza de forma diferente
cambiando de lugar las estrellas,
desordenando el orden de una pintura plasmada
y me enamoran sobre ensueños.

Pero tarde o temprano todo termina
y al irme, despedirme de su compañía
ella seguirá enamorando a los calmos contempladores.
Y al morir raptaría la luna para dormir eternamente junto a ella.