domingo, 26 de mayo de 2013

Enigma

no serán los sonidos
los que me escuchen,
serán los ritmos
que se construyen desde abajo,

desde lo alto
de sus creencias enloquecidas
por sus temores aberrantes,
sus peores presentaciones

y ahí su dicha se escapará
y se perderá en el presente, lo aparente
que lo aprete, lo arrastre y los despierte
hasta los cimientos de un secreto

escondido en las afueras
de lo desconocido
acarreado por los caballos
de sus pensamientos

descubriendo un valle
entre las montañas,
hallado en las sombras
de un sol enardecido

que nos revela
otra consecuencia particular
de un mundo
que nos aclama un misterio que tenemos que resolver.

sábado, 18 de mayo de 2013

En honra buena los niños bienaventurados


En honra buena los niños bienaventurados
Que pueden jugar libres
Sin miedos de perder su infancia
Y contenidos con la protección de un ángel arbitrario.

En honra buena los niños bienaventurados
Que pueden crecer en paz
Sin tiempos que los apuren
Ni los obliguen a ser maquinas.

En honra buena los niños bienaventurados
Que no deben convertirse en adultos
Y llegaron con una familia exótica construida y diferente
Sin la presión de salir a buscar la suya.

En honra buena los niños bienaventurados
Que pueden volver a un techo fraterno
Y sus pies no tocan desnudos la piel de la miseria
Mientras pueden reír y descubrir su vida.

En honra buena los niños bienaventurados
Que su panza no les grita y no los estruje desde adentro
Y bailan al son de los cascabeles
Sin culpa de haberse equivocado.

En honra buena los niños bienaventurados
Que pueden vivir toda la vida como niños
Sin la exigencia de sobrevivir
Y salir a buscar lo que les falta.

En honra buena los niños bienaventurados
Que han sacrificado su niñez
Para devolvérsela a los que nunca la tuvieron
Y no saben que existe.

En honra buena los niños bienaventurados
Que han decidido volverse adultos
Para cuidar de los que aun no pueden serlos
Y les falta el cariño de un alivio

En honra buena los niños bienaventurados
Que desean volverse padres y madres
De un huérfano social
Y le muestran que puede ser un ser maravilloso

En honra buena los niños bienaventurados
Que quieren volverse maestros
Y enseñarles a moldear el mundo
Y conocen la austeridad del gigante

En honra buena los niños bienaventurados
Que pueden convertirse en lo que sueñan
En volver a ser niños cuando deseen
Y poder llegar a saborear el dulce sabor de un amor.

En honra buena a todos esos niños
Que nacen sin saber lo que serán
Y orgullosamente serán la llave
Que abra las puertas a los próximos niños.