viernes, 7 de diciembre de 2012

Realidad


Realite las llaman en francés,
los ortodoxos cuerdos
la respetan tanto como a un Dios
como si fuera una sola verdad
y la más fácil así de creer.

Los desviados se alejan de ella
para encontrar nuevas sensaciones
esquivando espejos que reflejen
ciertos disgustos y miedos.

Pero la realidad es un azar
de la compresión,
una ilusión demasiado real
cuando se vuelve racional.

Y las cosas se vuelven concretas
y en ellas solo cabe el reflejo de aquellas
buscando un sentido
que las vuelva reales.

Ya no hay búsqueda a tal respuesta,
olvidada la pregunta de que es real...?
se conforman con lo simple,
con lo que sus ojos les susurran.

Aunque los brujos encuentren la otra respuesta,
el misticismo de sus rituales tan reales
como la realidad misma
envuelta en mantos de la mente.

Tan loca como la sensación de haberla vivido,
revivido en un recuerdo perdido,
en el miedo de convertirla en real
y no poderlo creer.