Realidad
Realite las
llaman en francés,
los
ortodoxos cuerdos
la respetan
tanto como a un Dios
como si
fuera una sola verdad
y la más
fácil así de creer.
Los
desviados se alejan de ella
para
encontrar nuevas sensaciones
esquivando
espejos que reflejen
ciertos disgustos
y miedos.
Pero la
realidad es un azar
de la
compresión,
una ilusión
demasiado real
cuando se
vuelve racional.
Y las cosas
se vuelven concretas
y en ellas
solo cabe el reflejo de aquellas
buscando un
sentido
que las
vuelva reales.
Ya no hay
búsqueda a tal respuesta,
olvidada la
pregunta de que es real...?
se
conforman con lo simple,
con lo que
sus ojos les susurran.
Aunque los
brujos encuentren la otra respuesta,
el
misticismo de sus rituales tan reales
como la
realidad misma
envuelta en
mantos de la mente.
Tan loca
como la sensación de haberla vivido,
revivido en
un recuerdo perdido,
en el miedo
de convertirla en real
y no
poderlo creer.
