domingo, 7 de diciembre de 2014

La mujer habitada

Hoy te despertaste especialmente,
te despertaste en mi sueños
y me mostraste la realidad como se nos presentaba

con todas sus fallas,
con todas sus imperfecciones,
con todas sus dichas,
con todos sus matices.

Me agarraste de la mano
y me llevaste a otro sitio.
Me hiciste mil preguntas
como una niña que pregunta todo.

Y me encanta cuando eres una niña,
pero más me gustas cuando eres una mujer,
cuando sabes cuando todo está mal
y eres la primera en decírmelo.

Yo tan común
y tu tan elocuente.
Eres la mujer que habita en mi cuerpo.